nunca pierdas producto por una falla de frío.
Refrigeración, congelados, conservación en caliente y cadena de frío en tránsito. Medimos la temperatura del producto —no la del aire—, avisamos antes de perder el lote y te dejamos la bitácora lista para el inspector.
Sonda sumergible en glicol que mide el producto, no el aire — la que de verdad importa para vacunas y medicamentos.
Refrigeración 2-8°C y congelados ≤-18°C, con aviso de puerta abierta y desviación antes de perder el lote.
≥60°C en cocinas y buffet — el otro extremo de la cadena que la NOM-251 también exige.
Leemos su corriente: distingue un deshielo normal de una falla real y avisa antes del paro.
Temperatura y ubicación de reefers y pipas en ruta — la carga vigilada hasta la entrega.
Una sola desviación que no ves a tiempo puede costar un lote completo. Esto es lo que la cadena de frío detecta antes de que pase:
La cadena de frío cruza casi toda operación que toca producto perecedero o sanitario. Estas son las que más la usan:
Once recetas de cadena de frío listas para desplegar. Cada una es una sonda específica + umbral calibrado + ruta de alerta + reporte + cadena de escalamiento, todo pre-armado. Pones solo las que apliquen a tu operación.
Generamos el registro continuo y auditable de temperatura —la bitácora con sello de tiempo para COFEPRIS (NOM-072), alimentos (NOM-251) u hospitales (NOM-007-SSA3). Tú la presentas al inspector: tú certificas, nosotros el dato.
Diseñemos juntos las recetas para tu operación — del cuarto frío a la entrega.
