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Agua y fugas· 2026-06-22· por AstreaIoT

El agua que paga y nunca llega

En una red de agua mexicana, entre 30 y 50% de lo que se produce nunca se cobra. Se le llama agua no contabilizada —o NRW, por sus siglas en inglés— y es la suma de las fugas físicas, las tomas clandestinas y el agua que se entrega pero no se mide bien. Para un organismo operador es el problema número uno: se bombea, se trata y se distribuye agua que se evapora del balance financiero. Y lo mismo, a otra escala, le pasa a un edificio o a un parque industrial que reparte agua adentro y no sabe a dónde se va. Es una de las piezas del panorama de cómo se monitorea el agua.

el agua no contabilizada es una resta

Saber cuánta agua se pierde no requiere encontrar cada fuga primero. Es, en el fondo, una resta entre dos cantidades:

Agua no contabilizada = lo que entra a una zona − lo que legítimamente se consumió en ella.

Si a un sector entran cien unidades de agua y solo se explican sesenta, las cuarenta restantes se están perdiendo dentro de ese sector. No dice dónde —para eso están el caudal nocturno y el mapa de presión, que vimos en Cómo se detecta una fuga sin cavar la calle—, pero sí dice cuánto, y ese número es el que mueve presupuestos y prioridades.

lo medimos (suministro)entra al sectorsu sistemafacturadose pierde30–50 %agua no contabilizadalo que entra (nuestros sensores) − lo facturado (su sistema)

la regla que no se puede romper: no se toca el medidor del cliente

Aquí está el punto que casi todo proveedor confunde. Para cerrar esa resta hace falta medir las dos partes, pero no se reemplaza el medidor del cliente. Esos medidores son instrumentos oficiales, certificados, muchas veces estandarizados por marca: son el activo con el que el organismo cobra, y un tercero no puede andar cambiándolos.

Entonces, ¿de dónde sale cada lado de la resta? Del lado que sí se controla:

  • Lo que entra (el lado que medimos nosotros) — un medidor de caudal en la entrada de la zona, sobre infraestructura del operador. Ese punto hoy casi nunca se mide bien, y es exactamente el dato que falta.
  • Lo facturado (el lado que el cliente ya tiene) — la suma de los consumos que el organismo ya cobra con sus propios medidores, en su propio sistema comercial.

La diferencia entre ambos es el agua no contabilizada de esa zona. Nadie instaló un medidor en la toma de un cliente; se midió el suministro y se restó la facturación existente.

dónde sí se puede submedir

Hay un contexto donde la submedición por usuario es el camino: cuando quien reparte el agua adentro es un operador privado —un fraccionamiento, un condominio, un parque industrial, una plaza, un edificio—. Ahí no hay medidor oficial de por medio: el operador puede poner un submedidor por área o por inquilino para repartir el costo de forma justa, detectar la fuga interna y dar visibilidad de consumo. Es la diferencia entre la red pública (se mide la entrada, no la toma) y la distribución privada (se submide donde se controla todo).

del número a la decisión

Tener el porcentaje de pérdida no sirve si se queda en un reporte anual. La plataforma calcula el balance por zona de forma continua, observa su tendencia —¿la pérdida de este sector crece o se contiene?— y la cruza con las señales de localización para entregar una recomendación priorizada: "este sector pierde más y más rápido; empiece aquí." Es el insumo que un organismo puede llevar a su consejo o a CONAGUA, y que un operador privado puede llevar a su comité. Cómo se arma esa recomendación —de un número a una acción priorizada— lo contamos en Cómo pasamos de un dato a una decisión.

Y conviene recordar por qué la medición tiene que aprender el patrón y no fiarse de un umbral: la presión de una red nunca es constante, sobre todo con tandeo —lo tratamos en La presión nunca es constante—.

empiece por un sector

El agua no contabilizada se ataca por zonas, no de un golpe. Un piloto en un solo sector —medición de entrada, presión en algunos nodos, nivel del tanque— entrega en unas semanas el primer número de pérdida confiable y la zona por la que conviene empezar. Se prueba el ahorro en pequeño antes de escalar sector por sector.

Agende un piloto de un sector.